En una sonrisa pueden esconderse todas las respuestas,
todas esas espinosas repuestas que dan sentido a tu escueto universo.
Un universo desangrado por momentos hilvanados con la mejor intención,
momentos que se llevaron todo consigo en su camino al más allá.
Y ahora te encuentras ante una de esas muecas ambivalentes…,

preguntándote si podrías volver a ser aquel que te lleno de tanto orgullo,

pues te tiembla la suicida ilusión en un sinsabor de difícil digestión

infectándote con cada nueva bocanada de aire, desarmándote ante cada nueva posibilidad.

Razones con demasiada razón, sentimientos vacíos y sentidos cargados

forman fila ante tu oído para susurrar su eterna e ineludible verdad,

una verdad que aprendiste a duros golpes

y que las cicatrices de esos golpes no te dejarán olvidar

Pero en algún rincón debe estar la vida desarmándose en una carcajada repleta de ironía….,

porque sabe que esa verdad nunca alcanzará para saciar tu sed,

y que las preconcebidas y seguras“recetas” nunca fueron de tu paladar.

Y allá vas…, pues estas irremediablemente perdido…,

de nuevo, como siempre, como ya lo sabes, como ya aceptaste hace demasiado tiempo

esas ajenas sonrisas no te dejan claudicar…,

porque, bien adentro, sabes que sólo en ellas se esconde tu verdad.